Cuarteo Galerna

Un viaje musical a través de los sentidos

El jueves 13 de noviembre de 2025, el Cuarteto Galerna ofreció un concierto de música de cámara que llevó al público a un recorrido único por diferentes épocas y estilos musicales. Gracias a las explicaciones de Álvaro, pudimos descubrir curiosidades sobre los compositores y las obras, haciendo la experiencia todavía más enriquecedora.

Un viaje desde Mozart hasta Mendelssohn

El recital comenzó en Mannheim con un cuarteto de Mozart compuesto en 1786, una obra luminosa y desenfadada escrita para su amigo flautista Ferdinand Dejean. Los tres movimientos —un Andantino galante con variaciones, un Menuetto pastoral y un ingenioso Rondó— combinaron elegancia vienesa con un toque de humor.

Desde esta ligereza se pasó a la atmósfera contemplativa del Langsamer Satz de Anton Webern, escrito en 1905. Esta pieza temprana, previa a su radicalismo dodecafónico, mostró líneas entrelazadas que respiraban con calma, equilibrando pasión y serenidad

Danzas rumanas y melodías reconocibles

El viaje continuó en Rumanía con las seis danzas de Béla Bartók, originalmente para piano y adaptadas para cuarteto. Con ritmos variados y armonías ricas y coloridas, estas piezas mostraron la inventiva del compositor. Algunas de las danzas eran reconocibles, lo que permitió al público disfrutar aún más de la obra.

Mendelssohn y cierre

El concierto concluyó en Leipzig con el Cuarteto número 2 de Mendelssohn, escrito a los 18 años. El cuarteto pasó de un Adagio introspectivo a movimientos alegres y juguetones, cerrando con un Presto que retomó las sensaciones iniciales de melancolía y nostalgia.

Como broche final, los músicos ofrecieron un bis muy aplaudido: Syncopation de Fritz Kreisler, una pieza que puso un broche final divertido y lleno de ritmo al concierto.

 

Cuarteto Galerna saludando al público tras su concierto de música clásica